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Método AIDA

Método AIDA: La Receta Mágica del Marketing

Para crear una buena campaña de marketing ha sido comprobada la eficacia de todo tipo de recursos a lo largo de la historia. Se han estudiado diferentes modelos, los cuales tienen el objetivo de persuadir al consumidor y ayudar a transmitir de manera eficaz el mensaje de venta.

Hoy te hablaremos de AIDA, uno de los métodos más antiguos que existen para la creación de mensajes de ventas, al que todos los expertos en copywriting y publicidad hacen referencia. ¡Comencemos!

Y… ¿qué es el método AIDA?

AIDA es un acrónimo que resume los efectos que, secuencialmente, debería producir en la mente del consumidor un mensaje publicitario exitoso. Fue creado por el publicista  Elias St. Elmo Lew en 1898, sigue vigente en nuestros días y es la fórmula mágica que ha logrado generar miles de millones de ventas.

La palabra AIDA proviene de las siglas de los conceptos en inglés: Attention, Interest, Desire, Action. En español quedaría de la siguiente manera:

AAtención: Capta la atención de tu potencial cliente, haz que se fije en tu producto o servicio.

IInterés: Crea interés en torno a tu producto o servicio, explotando sus características y su utilidad.

DDeseo: Haz que realmente deseen tu producto o servicio mostrando la manera en la que puede cubrir su necesidad.

AAcción: Diles que hacer para conseguirlo, invítalo a la caja lo antes posible.

El método AIDA de ventas puede ponerse en práctica en todo tipo de mensaje publicitario, ya sea un cartel en un supermercado, un anuncio de televisión o un banner en una página web.

A continuación explicaremos cada uno de los elementos que componen el método:

  1. 1.Capta su atención

Este es el paso clave para el éxito, tienes que llamar la atención de tu prospecto y que éste quiera seguir leyendo, viendo o escuchando según el medio que hayas elegido para difundir el mensaje. Si eso falla, todo lo demás será inútil.

 Debe ser algo relevante, relacionado con el producto o servicio que quieres vender, normalmente se realiza mediante una promesa o una pregunta que está vinculada con alguna frustración o deseo del prospecto. Conoce bien a tus clientes ¿Qué cosas les preocupan? ¿Cuáles son sus metas? ¿Qué desean por encima de todo?

  1. 2.Despierta su interés

Ya que has atraído la atención de tu cliente ahora debes esforzarte para que se interese por tu producto o servicio. Generalmente se explican los beneficios que ofrece, en lugar de enfocarse en las características técnicas o funcionalidades.

Una forma eficaz de llevar a cabo este paso es haciendo preguntas que expongan la frustración del cliente. Por ejemplo, “¿Quieres seguir perdiendo años de tu vida (y tu dinero) aprendiendo estrategias para atraer clientes a tu negocio que simplemente no funcionan”. Así lograrás que tu prospecto tome mayor conciencia del problema que afronta y se dé cuenta que tu solución podría ser perfecta.

  1. 3.Genera deseo

Ya tienes la atención de tu prospecto, ahora es el momento de convencerlo de que lo que ofreces es lo que necesita y la solución a su problema. Para hacerlo, responde a la pregunta ¿Qué transformación va a conseguir el prospecto si finalmente acepta tu oferta?, hazle ver que tu solución es la indicada mostrándole todos sus beneficios.

  1. 4.Llámalo a la acción

Finalmente debes decirle a tu cliente lo que tiene que hacer para conseguir tu producto, toma en cuenta los siguientes puntos.

  • – Pídeselo varias veces.
  • – Añade en el último momento un bonus a tu oferta final.
  • – Facilita el proceso de compra.
  • – Ofrece diferentes opciones de compra con distintos rangos de precios y modos de pago.
  • – Cita alguna consecuencia negativa si no compra el producto ahora.

No cabe duda que este método funciona, durante mucho tiempo ha sido la receta responsable de miles de ventas de todo tipo de productos y servicios en todo el mundo. Es momento de que lo pongas en práctica y pruebes su eficacia.  ¡Manos a la obra!

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